La población más vulnerable, que depende del sistema público para el cuidado de su salud, debe pagar los fármacos -que aumentaron 17,5% en el último año- al 100%, ya que no recibe ningún descuento. Esto lleva a que destine más dinero de su acotado presupuesto que quienes cuentan con mayores ingresos y cobertura de obra social o prepaga.
