El término autismo proviene de la palabra griega eaftismos, cuyo significado es 'encerrado en uno mismo'. El psiquiatra estadounidense Leo Kanner (1943), del Hospital Johns Hopkins, definía en 1938, y por primera vez, el síndrome autista tras estudiar los casos de ocho niños y tres niñas que "con independencia de sus interindividualidades, presentan una serie de características esenciales comunes". Le llamó la atención "su incapacidad para, desde un principio, relacionarse normalmente con personas y situaciones", que fueran, "autosuficientes y más felices cuando se los dejaba solos".
