“Somos parte de una cultura Barbie, de la era del hombre light, de una sociedad cuyos mandatos nos imponen ser eternamente jóvenes y exitosos: no importa si eso se paga con la vida", dice Marcelo Bregua, coordinador de la Asociación de Lucha contra la Bulimia y la Anorexia (ALUBA). "Cuando alguien entiende que para ser amado debe tener tal cuerpo o tal marca de ropa, aparece una búsqueda desesperada del cuerpo ideal. Si esto se convierte en obsesión puede derivar en una compulsión por las cirugías estéticas o en trastornos alimentarios como la bulimia, la anorexia o adicciones: todos trastornos que pueden llevar a la muerte", agrega.
Jorge Patané, presidente de la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires, analiza: "Antes prevalecía el ser antes que el parecer, en cambio hoy las relaciones humanas son más transitorias y fugaces y en ellas, lo importante es lo que se ve. Esto implica, por un lado, el deseo de acercarse a ciertos arquetipos mediáticos y por otro, parecer eternamente jóvenes para no perder ventajas en el terreno laboral en donde la apariencia manda tanto como la idoneidad". La psicóloga Irene Meler, coincide: "En una cultura competitiva y narcisista, se sacrifica el cuerpo sensible por la estatua de bronce: se sacrifica lo que se siente a costa de lo que se muestra a los ojos del otro".
Una cirugía estética tiene los riesgos de cualquier operación quirúrgica, pero es responsabilidad del médico evitarlas. El doctor Mauricio Linares, miembro de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica con especialidad en cirugía reconstructiva dice por ejemplo que en su caso no saca más de cinco litros de grasa en una liposucción y siempre examina las pruebas de laboratorio para estar seguro de que la persona es apta para la cirugía. También hay pacientes que definitivamente no opera si tienen hernia umbilical, anemia o problemas de coagulación en la sangre. En estos casos primero se soluciona este problema y luego se hace la cirugía estética.
Los riesgos de la cirugía estética son los mismos de cualquier operación y radican esencialmente en la anestesia. Es bastante improbable que la silicona se estalle y explica: «tiene que ser un golpe muy violento para que una prótesis se estalle». En su caso prefiere las prótesis a la solución salina, porque esta última se desocupa con el tiempo y las pacientes se tienen que volver a operar. En su experiencia de ocho años como médico cirujano, cree que es importante analizar la parte psicológica de las personas porque hay pacientes que se operan varias veces buscando una perfección que no existe.
Algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de pensar en una cirugía
Una cirugía plástica es una decisión que debemos meditar con tiempo y en profundidad. Hay muchos factores a tener en cuenta, pero la conexión con el especialista es tal vez una de las más importantes. No deben descartarse preguntas ni la visita a diversos profesionales antes de someterse a una intervención, aunque en este caso sea de carácter estético. Antes que nada, el cirujano debe contar con título habilitante en la especialidad de cirugía plástica. Por otra parte, hay que tener en cuenta que cualquier operación puede traer complicaciones, de manera que un buen profesional debe poner al/la paciente al tanto de todos los riesgos posibles sin omitir ninguno.
Los hospitales que realizan cirugías estéticas en la provincia de Buenos Aires son: el Ramos Mejía, el Pirovano, el Instituto del Quemado y el Hospital de Clínicas. Además existen lugares de atención donde poder evacuar ciertas dudas, como por ejemplo la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires (SCPBA, www.scpba.com.ar) o a la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora (www.sacper.com.ar).
Todas las cirugías deben ser realizadas en quirófanos habilitados, con anestesista y monitoreo cardiológico. Respecto de los tipos de anestesia, se utilizan dos métodos: la anestesia general y la local con sedación. Algunos profesionales aplican la epidural, sobre todo en liposucciones: se trata de un tipo de anestesia que logra adormecer la parte inferior del cuerpo bloqueando canales nerviosos de la médula espinal. En el caso de esta última y de la anestesia local con sedación, el paciente permanece consciente, sin sentir dolor o molestia alguna, pero debe permanecer monitoreado constantemente por el anestesista en sus funciones respiratorias y cardiovasculares. En las cirugías más complejas se aplica anestesia general por medio de una combinación de gases que se inhalan y fármacos inyectables. Se debe evaluar siempre el suministro de esta anestesia según el historial del paciente: es un tema que el cirujano no debe omitir en la consulta. Además dentro de los análisis prequirúrgicos, debe solicitarse siempre el tiempo de coagulación del paciente.
Dentro de las posibles operaciones se pueden especificar:
Reducción mamaria: es una operación realizada en casos de exceso de volumen mamario. Se reduce el contorno del busto gracias a la eliminación del tejido graso de las mamas. Cuando la talla excede la media o la paciente se siente incómoda con sus medidas, se aconseja esta cirugía, que si bien no es sencilla, se realiza para evitar problemas futuros, sobre todo si puede afectar la postura corporal.
Exámenes prequirúrgicos: hemograma completo, glucemia, uremia, coagulograma completo, creatininemia (Medida de la función renal en pacientes con insuficiencia renal), orina completa, mamografía (para pacientes pre-menopáusicas o con antecedentes de cáncer), ecografía mamaria (para menores de 30).
Contraindicaciones: pacientes con cáncer de mamas no resuelto, trastornos en la alimentación, alteraciones de la coagulación, enfermedades sistémicas sin supervisión médica, predisposición a queloides, diabetes no controlada, alteraciones cardiovasculares no controladas, obesidad mórbida.
Anestesia: general o local con sedación.
Post-operatorio: reposo absoluto 24 horas post-cirugía, reinserción laboral estimada a las 48 horas, reposo relativo por 10 días (sin esfuerzo físico) y actividad física normal a los 30 días.
Aumento mamario y mastopexia (levantamiento): son dos operaciones diferentes. En el primer caso se aplican prótesis y en el segundo, no. En cualquier caso, las incisiones son de 3 a 5 centímetros y pueden realizarse alrededor del pezón, debajo de las mamas o en las axilas. Hay diferentes técnicas: aplicar la prótesis bajo el músculo es tal vez la más utilizada, pero hay profesionales que, cuando además de volumen quieren obtener levantamiento, prefieren colocarla por encima de los pectorales. En cuanto a las prótesis, suelen ser de gel de silicona, aunque también las hay de titanio y de suero salino. En cualquier caso, se trata de materiales inocuos, y es un mito que pueden estallar en un avión o si dormimos boca abajo. Tampoco es cierto que dificultan los exámenes médicos: si así fuera, estarían prohibidas por los organismos que regulan los materiales de salubridad. En los últimos 25 años, más de 2,5 millones de mujeres en todo el mundo se han sometido al aumento de sus mamas, superando a la tradicional corrección de la nariz y convirtiéndose en la vedette de las cirugías estéticas.
Exámenes prequirúrgicos: hemograma completo, glucemia, uremia, coagulograma completo, creatininemia, orina completa, mamografía (para pacientes pre-menopáusicas o con antecedentes de cáncer), ecografía mamaria (para menores de 30).
Contraindicaciones: pacientes con cáncer de mamas no resuelto, menores de 18 años, trastornos en la alimentación, alteraciones de la coagulación, enfermedades sistémicas sin supervisión médica, predisposición a queloides, diabetes no controlada, alteraciones cardiovasculares no controladas, obesidad mórbida.
Anestesia: general o local con sedación.
Post-operatorio: reposo absoluto durante las 24 horas post-cirugía, reinserción laboral estimada a las 48 horas, reposo relativo por 10 días (sin esfuerzo físico), actividad física normal a los 30 días. Hay que prescindir del corpiño las primeras semanas, dormir boca arriba y usar una banda especial para que las prótesis no “suban”. Evitar manejar y levantar los brazos las primeras semanas también es importante.
Minilifting: consigue alisar las arrugas y levantar las zonas caídas del rostro, pero no es tan agresivo como el lifting completo, ya que las incisiones son menores y el tiempo de recuperación, más breve.
Exámenes prequirúrgicos: hemograma completo, glucemia, uremia, coagulograma completo, creatininemia, orina completa.
Contraindicaciones: colagenopatías (enfermedad autoinmune de curso crónico), trastornos en la alimentación, alteraciones de la coagulación, enfermedades sistémicas sin supervisión medica, predisposición a queloides, diabetes no controlada, alteraciones cardiovasculares no controladas.
Anestesia: local con sedación.
Post-operatorio: reposo de 24/48 horas utilizando hielo y manzanilla, sin esfuerzo físico por 10 días, reinserción laboral estimada en 4 días, sin exposición al sol durante 30 días.
Lifting completo (cara y cuello): igual al minilifting pero con mayores incisiones
Exámenes prequirúrgicos: hemograma completo, glucemia, uremia, coagulograma completo, creatininemia, orina completa.
Contraindicaciones: las mismas que para el minilifting, y casos de obesidad mórbida.
Anestesia: local con sedación.
Post-operatorio: reposo de 24/48 horas utilizando hielo y manzanilla, sin esfuerzo físico por 10 días, reinserción laboral estimada en 7 días, sin exposición al sol por 30 días.
Parpados/Blefaroplastia: mediante este procedimiento es posible remover el exceso de piel, tanto en el párpado superior como en el inferior, así como las típicas “bolsas”. Las incisiones son prácticamente imperceptibles y se suturan con hilos muy finos y delicados.
Exámenes prequirúrgicos: hemograma completo, glucemia, uremia, coagulograma completo, creatininemia, orina completa.
Sin contraindicaciones.
Anestesia: local con sedación.
Post-operatorio: reposo recomendado. Los puntos se retiran a los tres días. No se utilizan vendajes. Cicatrización en 48 horas, reinserción laboral en 72 horas. Sin exposición al sol por 30 días.
Rinoplastia primaria (primera vez): se trata del cambio de la morfología de la nariz. Si bien es una operación menos solicitada que hace algunas décadas, se sigue realizando. Hay tres opciones: “limar” un tabique prominente, estrechar los orificios nasales de una nariz ancha o suavizar puntas angulosas o chatas.
Exámenes prequirúrgicos: hemograma completo, glucemia, uremia, coagulograma completo, creatininemia, orina completa, tomografía si existen problemas funcionales
Contraindicaciones: menores de 18 años, colagenopatías, trastornos en la alimentación, alteraciones de la coagulación, enfermedades sistémicas sin supervisión medica, predisposición a queloides, diabetes no controlada, alteraciones cardiovasculares no controladas.
Anestesia: local con sedación.
Post-operatorio: reposo por 48 horas, reinserción laboral en 3 días. En operaciones de rinoplastia completa, a los 7 días se retira el vendaje o yeso; en cirugías más sencillas, pueden utilizarse cintas por 2 o 3 días. Los primeros días hay dificultades para respirar, se padece hinchazón y puede haber hemorragias nasales. Tampoco es recomendable tomar sol ni hacer actividades bruscas los primeros 30 días.
Rinoplastia secundaria (segunda vez)
Exámenes prequirúrgicos: hemograma completo, glucemia, uremia, coagulograma completo, creatininemia, orina completa, tomografía si existen problemas funcionales.
Contraindicaciones: las mismas que para la rinoplastia primaria.
Anestesia: local con sedación.
Post-operatorio: el mismo que en la rinoplastia primaria.
Lipoescultura: es ideal para eliminar la grasa acumulada en el famoso “pantalón de montar”, un área muy difícil de afinar con dietas y ejercicios exclusivamente. Es importante aclarar que las candidatas ideales para esta operación son aquellas que tienen la piel firme y elástica en la zona. Si bien la lipoescultura no elimina la celulitis, puede mejorar su aspecto.
Exámenes prequirúrgicos: uremia, glucemia, coagulograma completo y hemograma completo, orina completa, creatininemia.
Contraindicaciones: obesidad, diabetes, cardiopatías, alteraciones en la coagulación, hepatopatías, nefropatías.
Anestesia: local con sedación.
Post-operatorio: reposo absoluto 24 horas post-cirugía, reinserción laboral estimada a las 48 horas, actividad física normal a partir de los 7 días, según indicación del médico. Molestias y leve dolor durante la primera semana. Hay que usar una faja los primeros meses.
Dermolipectomia abdominal: es la eliminación del exceso de piel y grasa en la parte media y baja del abdomen. Consigue afinar la cintura, pero es importante cuidar la dieta y la actividad física una vez realizada la intervención. Por otra parte, hay que tener en cuenta que quedará una cicatriz de por vida: el primer año es más visible, luego se aclara.
Exámenes prequirúrgicos: uremia, glucemia, coagulograma completo y hemograma completo, orina completa, creatininemia.
Contraindicaciones: obesidad, mujeres que están planeando tener hijos, mujeres que hayan tenido cesáreas u otras operaciones abdominales.
Anestesia: general.
Post-operatorio: se notará durante algunos días el abdomen inflamado, por eso se recomienda reposo absoluto de 48 a 72 horas, reposo relativo por 10 días (sin esfuerzo físico), reinserción laboral a los 5 días y actividad física normal a los 30 días. Es conveniente prevenir el estreñimiento los días posteriores a la intervención y usar una faja que contenga el área suturada. Caminar puede ser molesto durante los primeros días, pero hay que empezar a hacerlo lentamente.
Dermolipectomía crural (lifting de entrepierna) o braquial (lifting de brazos): el procedimiento es similar a la dermolipectomía abdominal.
Exámenes prequirúrgicos: uremia, glucemia, coagulograma completo y hemograma completo, orina completa, creatininemia.
Contraindicaciones: colagenopatías, trastornos en la alimentación, alteraciones de la coagulación, enfermedades sistémicas sin supervisión médica, predisposición a queloides, diabetes no controlada, alteraciones cardiovasculares no controladas.
Anestesia: local con sedación.
Post-operatorio: reposo absoluto de 48 a 72 horas, reposo relativo por 10 días (sin esfuerzo físico), reinserción laboral a los 5 días, actividad física normal a los 30 días.
Implante de gluteos: es similar a la operación de lolas. Aumenta el volumen pero no es tan efectiva para “levantar” el músculo. Algunas veces las prótesis se notan; conviene consultar sobre cada caso.
Exámenes prequirúrgicos: uremia, glucemia, coagulograma completo y hemograma completo, orina completa, creatininemia.
Contraindicaciones: colagenopatías, trastornos en la alimentación, alteraciones de la coagulación, enfermedades sistémicas sin supervisión médica, predisposición a queloides, diabetes no controlada, alteraciones cardiovasculares no controladas.
Anestesia: general o local con sedación.
Post-operatorio: reposo absoluto por 72 horas, reposo relativo por 10 días (sin esfuerzo físico), reinserción laboral a los 5 días, actividad física normal a los 30 días.
Es importante recordar que la Cirugía Estética no existe como tal especialidad, simplemente es uno de los campos de acción de la Especialidad Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, según el programa de formación de dicha especialidad médica, elaborado por la Comisión Nacional de Cirugía Plástica y Reparadora. Así pues, desconfíe de quien afirme que sólo es cirujano estético. La mejor manera de evitar complicaciones innecesarias y obtener un buen resultado es ponerse en manos de un cirujano plástico calificado.
*Editora Responsable de Salud en Familia.